La amo tanto que siento el nudo en la garganta, un deseo irrefrenable de llorar. No logro entender este sentimiento, después de los problemas, después de todo el tiempo que ha pasado, y aún así, la ansío ver.
A pesar de las tormentas que me ha causado, de las complicaciones que me ha impuesto, sigo amándola.
Solo espero no caer en la decepción, que ella no termine siendo el reflejo de mis propios errores, porque eso, eso sí sería capaz de destrozar mi alma.